Guillermo Méndez se inició en el arte de la cocina a los 12 años de la mano de Juan Vicens Seguí, propietario del restaurante Las Olas en Mallorca.
Cuando descrubió que la restauración era su vocación, cursó tres años en la Escuela de Hostelería de Palma bajo las órdenes de dos grandes chefs: “Mestre” Tomeu Esteva y Toni Piña.
Fue galardonado en el Concurso de gastronomía de Baleares y el siguiente año quedó en cuarto lugar en el Concurso Nacional.
Cuando finalizó sus estudios, siguió trabajando en Las Olas durante ocho años, hasta abandonarlo para adquirir nuevas experiencias en el restaurante El Olivo. Ha seguido renovándose en el mundo de la gastronomía haciendo prácticas en Le Manoir aux Quat’Saison con el famoso chef Raymond Blanc, así como en Alemania, en los restaurantes La Torre de Agua y Nöoler.